Arena y más arena

CABECERA ARENA

Puede parecer fuera de lugar publicar en otoño un post sobre jugar con arena. Pero, no se si también es vuestro caso, a mi niña de tres años le fascina jugar con tierra todo el año y no he tenido mucho éxito intentando convencerla de que no lo haga durante los meses más fríos.

Se por experiencia propia que muchas veces los padres temblamos cuando vemos a nuestros hijos vestidos “de punta en blanco” acercarse a un arenero, pero es inevitable, existe una fuerza superior que hace que todos los niños quieran tocar la arena, y hay pocos lugares más atractivos donde quieran jugar que un rinconcito lleno de tierra, ya sea un parque infantil, un cajón de arena o, con el buen tiempo, esa inmensa alfombra de juegos conocida como playa.

Y aunque a veces sufrimos en silencio viendo cómo se la tiran por encima, o la mezclan con agua y meten los pies dentro, y demás ocurrencias que nuestros pequeños tienen a la hora de jugar, ¡buenas noticias! tener paciencia con ellos y dejar que se manchen y experimenten con este material supone grandes beneficios, eso sí, manteniéndoles vigilados y tratando de evitar que lo ingieran.

Siempre que los niños manipulan arena están desarrollando el sentido del tacto. Cuando la mojan, cuando la dejan pasar entre los dedos, cuando separan las piedrecitas que pudiera contener. El tacto genera sensaciones y las sensaciones contribuyen a conocer nuestro cuerpo y nuestro entorno y a aprender a relacionarlos.

Moldear arena supone una actividad a la que nuestros hijos aportan grandes dosis de creatividad. Cada vez que hacen una montañita, un castillo, una carretera, un hoyo donde esconder un tesoro, están dando rienda suelta a su imaginación. Esta capacidad les resultará además de gran utilidad a la hora de encontrar distintas alternativas ante situaciones que se les puedan plantear a medida que van creciendo.

Si los niños utilizan juguetes, como una pala o un rastrillo, u otros utensilios como un palito, para divertirse con la arena, perfeccionan la psicomotricidad fina. Cuando se trata de un recipiente, como un cubo o una regadera, además de trabajar la psicomotricidad gruesa , están aprendiendo conceptos tan importantes como “lleno y vacío”, “ligero y pesado”, “mucho y poco”, lo cual no sólo contribuye a ampliar su vocabulario, sino también al desarrollo de conceptos matemáticos básicos.

Jugar con arena es algo que generalmente se realiza al aire libre y, si es en un parque, normalmente también en compañía de otros niños, con los beneficios que ambas situaciones aportan tanto para relacionarse con el ambiente que les rodea como para socializar con otros peques.

Desde luego, ver a un niño que sale de casa hecho un pincel correr hacia un arenero seguirá siendo una pequeña tortura interior para los padres, pero merece la pena, y mucho, dejar que jueguen.

ARENA MANOS
CÓMO GARANTIZAR QUE EL JUGUETE ES ADECUADO

No se necesita mucho para jugar con arena. Simplemente con las manos, un par de palitos, unas hojitas en el parque o unas conchas cuando estamos en la playa, se pueden hacer grandes cosas, pero si disponemos de algún utensilio las posibilidades de diversión se incrementan.

Se trata de juguetes muy conocidos: cubo, pala, rastrillo, moldes, camión con remolque de arena, regadera… y de todos ellos existen cientos de modelos diferentes, de distintos tamaños, formas y colores. Algunos realmente originales y divertidos.

Podemos encontrar juguetes para la arena en muchísimos comercios, sobre todo cuando se acerca el verano, pero es importante saber cuales de ellos son una buena compra, es decir, que sean seguros y fabricados con un material duradero, ya que se trata de objetos que van a sufrir un gran desgaste al estar en contacto con arena, piedras y agua.

En primer lugar, es importante que el producto cuente con la marca CE, distintivo de seguridad que deben llevar todos los juguetes que se comercializan dentro de la Unión Europea sin importar su procedencia. Este distintivo asegura que se cumple con la Directiva 88/378 CE, que legisla sobre la seguridad de los juguetes, especificando las exigencias que habrán de reunir durante su fabricación y antes de ser comercializados dentro del territorio de la Unión.

Es fundamental que el material sea robusto, ya que se trata de un utensilio cuyo uso implica un deterioro mucho más rápido que el de otros productos. Vale la pena buscar y comprar un artículo de buena calidad, puesto que si el juguete se rompe o dobla indebidamente, podría repercutir en que el niño o niña se haga daño. Igualmente, conviene que el acabado sea liso, es decir, que el plástico no contenga salientes o aristas que puedan producir cortes.

Siempre hay que hacer caso a las recomendaciones del fabricante sobre la edad, ya que algunos de estos productos deben utilizarse gradualmente. Los niños empiezan a jugar con arena a una edad muy temprana y continúan haciéndolo durante años, pero un bebé de un año no tendrá la misma destreza manipulando un objeto que un niño de tres años, con lo que el tamaño y la forma del juguete deberán guardar una relación lógica con el crecimiento del niño.

ARENA ESPALDA
ALGUNAS OPCIONES ORIGINALES PARA COMPRAR

Hay infinidad de alternativas a la hora de adquirir un cubo, una pala, una regadera, y demás utensilios para jugar con arena, pero me gustaría compartir con vosotros algunos que conozco y que considero especialmente originales.

Hace tiempo nos regalaron un set de palas “para niños pequeños” de la marca HABA que me encanta, fabricadas en un plástico robusto y con colores muy alegres (en nuestro caso naranja y amarillo), con formas suaves y aptas para ser utilizadas por niños desde un año y medio de edad. Lo más llamativo de este set de palitas es su tamaño: no es excesivamente reducido como para que apenas se pueda manipular la arena, ni demasiado grande, ya que están pensadas para que puedan ser empleadas por los niños que están empezando a jugar en un arenero. La durabilidad de estos juguetes está garantizada, y el diseño redondeado está especialmente pensado para el uso de los más pequeños.

ARENA PALAS
Otro juguete singular y divertido es el cubo Scrunch Bucket. Se trata de un cubo enrollable y fabricado en silicona alimentaria, es decir, ocupa muy poco espacio y el material es totalmente seguro. La edad mínima recomendada por el fabricante para su utilización es un año, y su textura, su color y su flexibilidad lo convierten en un utensilio realmente único. La resistencia del material también es un punto a su favor.

ARENA CUBO
Una recomendación especial para jugar, tanto dentro como fuera de un arenero, son el dumper y los vehículos con pala de la firma americana de juguetes ecológicos Green Toys. Sólidos, bonitos y sostenibles, ya que están fabricados con plástico 100% reciclado y libre de BPA. La edad mínima indicada para su uso oscila entre el año y los dos años según el modelo. Tienen muchísimos vehículos con los que acertar según la preferencia del niño o la niña a quien va dirigido. Cualquiera de sus opciones asegurarán la diversión de los peques de la casa.

Los moldes son siempre un recurso muy divertido cuando la arena está húmeda, y las marcas lo saben. Por eso podemos encontrar formas de todo tipo, desde pasteles, hasta letras; desde castillos hasta animales marinos. Este verano compramos un set en una tienda de juguetes de playa y confieso que nos costó elegir entre tantísimos modelos; así que dejar que el peque muestre su preferencia por un diseño u otro, ayuda a acertar. Dentro del grupo de los moldes para arena, personalmente destacaría un modelo que me parece bastante singular y que suele resultar muy divertido para los niños: los cucuruchos y la cuchara para hacer helados. Existen varias marcas que fabrican este molde. En nuestro caso, tenemos un set de la marca Spielstabil y está dando muy buen resultado.

ARENA MOLDES
Qué hacemos esas temporadas en las que la lluvia no cesa. Pues bien, tenemos la opción de crear un pequeño arenero en casa. Obviamente es una opción que a muchos padres nos hace temblar, pero existen cajas de arena para interior, limpia y fácilmente manipulable, que además contienen moldes y utensilios para el juego. Son antibacterianas, con tacto de arena de playa húmeda. No se secan, no manchan y son fáciles de recoger. Conviene comprobar la edad mínima recomendada por el fabricante, ya que oscila, según la marca, entre los 3 y los 6 años.

ARENA KINETIC SAND
Y para finalizar el post volveré a cómo lo comenzaba, al hecho de que da igual que haga frío o calor, mi peque siempre que pasa por un parque se acerca poco a poco al arenero haste que, sin darnos cuenta, la vemos sentada jugando con la tierra. Y para eso, nuestros amigos de norte conocen muy bien algunas prendas de vestir que vienen de miedo para el otoño y el invierno, tales como los pantalones de lluvia, que pueden colocarse sobre la ropa y evitan que la humedad entre en contacto con las piernas y el cuerpo del niño. Algunos incluso vienen preparados con forro polar. Seguro que pueden encontrarse en varias tiendas, pero en mi caso sólo conozco los comercializados por H&M.

Poco más me queda por decir sobre el juego con arena, espero que el post os haya resultado útil. Y ahora… a jugar!!